El Príncipe Sigfrido es interpretado en gran forma por Emmanuel Vázquez.

Por José Luis Arredondo.

Es el clásico de los clásicos del ballet y un favorito del público desde siempre. En este nuevo regreso al principal escenario artístico chileno, brilla en un montaje de gran nivel que fue ovacionado por el público en cada función.

Con la coreografía del recordado coreógrafo Ivan Nagy, «El lago de los cisnes» retornó en gloria y majestad este mes de septiembre de 2022 al Teatro Municipal de Santiago. Y una vez más cautivó a las audiencias con la belleza de la música de Tchaikovsky y, en esta oportunidad, con una puesta en escena de gran despliegue visual.

Potente acento teatral

Desde el bucólico inicio, con la corte del príncipe Sigfrido celebrando el cumpleaños junto a algunos aldeanos, hasta el dramático final, con la princesa encantada Odette y el príncipe unidos más allá de la muerte, esta versión sobresale por sus componentes visuales y teatrales.

Tales aspectos son destacados por una escenografía de gran inspiración Romántica y fabulosa, obra de Enrique Campuzano; el exquisito vestuario creado por Pablo Núñez y la iluminación de Ricardo Castro que acentúa tanto los aspectos más oníricos y ensoñadores de la obra como su dramatismo.

Es una opción estética que busca crear la atmósfera de una fábula, un cuento de hadas que simboliza la fuerza del amor en tensión con los poderes sobrenaturales del mal (Rothbart y el Cisne Negro), en una lucha en la que la realidad está en forma permanente infiltrada por lo fantástico.

Dos protagonistas jóvenes y entregados

El Pas de Deux del tercer acto, con el Cisne Negro.

La bailarina Katherine Rodríguez, en el súper exigente doble papel de Odette (Cisne Blanco) y Odile (Cisne Negro) vuelve a fascinar al público gracias a un alto nivel de expresión y técnica, logrando diferenciar muy bien los caracteres de ambos roles, tan disímiles el uno del otro, en una entrega que corrobora lo ascendente de su carrera dentro del Ballet de Santiago.

Corre a la par su compañero Emmanuel Vázquez como el príncipe Sigfrido, quien junto a Katherine Rodríguez ha conformado en esta temporada un sólido dúo, de gran calidad. Vázquez dota a Sigfrido de una personalidad definida, lo que le permite expandir y potenciar el rol en sus posibilidades para no quedar «a la sombra» de los cisnes.

Esta virtud se ve reflejada aquí gracias a que la coreografía le permite un lírico final junto a Odile, en el que ambos amantes, en otra dimensión, se unen y vencen a la muerte.

Completa el trío protagónico de excelencia el malvado Rothbart, a cargo en este elenco de Miroslav Pejic; y se luce en un alto nivel el cuerpo de baile, sobre todo femenino, del Ballet de Santiago.

Filarmónica al tope

Esta será sin duda recordada como una de las mejores temporadas de la Orquesta Filarmónica de Santiago. En esta ocasión bajo la dirección del maestro Pedro-Pablo Prudencio, y aún ubicada en la parte delantera de la platea, el conjunto vuelve a brillar y a ganarse la ovación del público (que puede observar todos los movimientos de los músicos) gracias a una lectura de mucha potencia y dramatismo, expansiva, colorida, contundente y por momentos arrebatada de Romántica textura.

«El lago de los cisnes», en esta oportunidad con la coreografía de Ivan Nagy y bajo la titularidad de Luis Ortigoza, vuelve a seducir a un público mayormente nuevo en el Municipal (y que en gran parte ve este ballet por primer vez en escena) y que se muestra ávido de disfrutar de su legendaria belleza.

Ultimas funciones: jueves 22 a las 19 horas; viernes 23 a las 17 horas; y sábado 24 a las 19 horas.

Fotos: Patricio Melo.

Más detalles y venta de tickets en www.municipal.cl

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