Por José Luis Arredondo.

Personaje extraído del cómic y del cine que se ha convertido en un icono de nuestro tiempo, el sonriente Joker debuta en una versión teatral a cargo de un enérgico y expresivo Felipe Ríos, en el Teatro Bellavista de Santiago de Chile.

Arthur Fleck es uno de esos personajes que carga una cruz de peso casi insoportable por la vida; pobre, marginado, enfermo, es un paria que la sociedad aparta con cotidiana violencia. Si bien su depresión endógena lo imposibilita de hacer una vida normal, al mismo tiempo lo dota de una lucidez y agudeza notables, que Arthur canaliza a través de su trabajo como payaso publicitario y comediante aficionado.

Arthur escribe rutinas y escritos colmados de humor negro, ironías y sarcasmos, que se convierten en fiel reflejo de los tiempos que vivimos. Sueña con triunfar en el mundo del espectáculo y en esto pone alma y vida mientras lucha contra la adversidad.

Pero nada le resulta fácil, y, peor aún, todo parece confabularse en su contra. Tales contrariedades lo hacen acumular ira, odio, ansiedad y frustración, las que finalmente lo conducen a un final en el que se ve, luego de violentos acontecimientos, internado en una institución para enfermos mentales, el asilo Arkham.

De la pantalla a la escena

Joaquin Phoenix en su premiada interpretación de Arthur Fleck en la película «Joker» (2019), de Todd Phillips.

En el monólogo escrito por el argentino Guillermo Ale y que en el Teatro Bellavista protagoniza el actor Felipe Ríos, Arthur ya está internado y sumamente medicado. Pasa sus días recreando su rutina de comediante mientras elabora irónicas y mordaces rutinas que -según piensa- le ganarán el favor de la audiencia cuando se pare en un escenario.

Su vida es un delirio permanente, en el que ya no es posible distinguir realidad, fantasía, presente y pasado. Su mente, que es lo que vemos desde nuestra butaca, es un crisol y un caleidoscopio de acontecimientos que dan cuenta de su torturada vida y oscura existencia.

Con el personaje como eje exclusivo y excluyente, la obra toma los elementos y algunas escenas de la cinta de Todd Phillips (la escena del carro del metro, la interacción con su madre postrada, su fallida presentación de stand up, la frustrada entrevista en un programa de TV) para acercarnos a la dimensión más trágica del personaje.

Encerrado en su habitación del asilo y preso de sus delirios, recuerdos y planes de vida, el Arthur de Felipe Ríos nos hace participes de su drama existencial rompiendo la llamada cuarta pared, que en lenguaje teatral es la división imaginaria que separa el mundo de los espectadores con lo que ocurre en el escenario.

Actuación enérgica y vibrante

Felipe Ríos interpreta al Joker en Teatro Bellavista.

Felipe Ríos se mete en la piel de este Joker escénico con energía, intensidad y vitalidad, no podía ser de otro modo. A su modo es una muy buena y lograda aproximación a la labor de Joaquin Phoenix, en su angustia, delirio, intensidad y delgadez. Un trabajo de patente histrionismo que pone de manifiesto todo el tormento que acosa al personaje, y que apoyado en unos cuantos elementos de escenografía y utilería logra re-crear el fracturado universo de Arthur. Sin duda una labor encomiable dada la complejidad dramática del carácter y lo extremo de las situaciones por las que atraviesa el personaje.

«El Joker de la cuarta pared» es un logro actoral y una muy buena aproximación al personaje quizás más complejo de los que habitan el universo de Batman; por de pronto, el más angustiado, iracundo y atormentado. Tal vez y por esto mismo, el más humano y el que mejor refleja el estado actual de nuestra sociedad.

«El Joker de la cuarta pared». Intérprete: Felipe Ríos | Dirección: Christian Zúñiga | Guión original: Guillermo Ale | Participación especial: Diego Echeverría | Producción general: Carlos Seminara | Colaboración especial: Blanca Lewin, Marcelo Quezada, Omar Hernández, Nicolás Salinas | Fotografía: Natalia Belmar | Asistente de fotografía: Sebastián Hartwig | Videos: Lorena Venegas | Diseños: María de los Ángeles Cunto | Escenografía: Juan Carlos Uribe | Dirección técnica: Daniel Soto y Enrique Neira.

Durante el mes de agosto de 2022, las funciones son a las 20 horas de los sábados. En septiembre, las funciones se realizarán a las 20 horas del viernes y sábado, en Teatro Bellavista (Dardignac 0110). Entradas a $9.000 y $14.000.-

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