Por José Luis Arredondo.

Un escenario vacío, dos mujeres y una disputa a muerte por quién ocupará la presidencia de un fanclub que existe en torno a un ídolo muerto en un accidente hace una década.

Es una lucha de poder por una causa absurda, pueril, banal, pero en realidad es la punta de un oscuro iceberg que oculta motivos mucho más profundos, que abarcan deudas pendientes que rebasan lo netamente personal. Aquí la verdadera lucha, la importante, tiene que ver con temas no resueltos a nivel de la sociedad: desigualdad, inequidad, resentimientos sociales, lucha de clases, discriminación y un largo etcétera.

“Un montón de brujas volando por el cielo”, escrita por Carla Zúñiga, es un lacerante ajuste de cuentas personales, políticas y sociales, que toma la forma de una brutal lucha de egos y poder al interior del fanclub para sacar a la luz temas pendientes que van desde nuestra calidad de vida, hasta la organización que queremos darnos como cuerpo social.

Si bien la figura endiosada del ídolo muerto es el eje de la disputa, y dramáticamente le da la estructura al drama, resulta a la postre un catalizador para que cuajen conflictos que lo rebasan. Las rencillas de ambas mujeres se remontan a sus orígenes y posición social, potenciadas por dos personalidades fuertes que no ceden terreno y pretenden dominar, cada una a su manera, la situación.

Soledades, vacíos, fracasos, debilidades, ausencias, dudas, certezas, cuestionamientos, distancias y cercanías forman un amasijo fatal en el que las dos protagonistas (interpretadas por las reconocidas actrices Paulina García y Paula Zúñiga) se tensionan y luchan.

En este montaje, el escenario vacío de un teatro, con un par de elementos propios de un espacio de estas características, se transforma virtualmente en un ring en el que las palabras van directo al mentón, en una lucha no exenta de dialéctica y también de golpes bajos.

“Un montón de brujas…” se instala como uno de los puntos más altos de esta particular temporada teatral pandémica de 2020. Es un texto sólido, lacerante, punzante, lúcido y contingente. La notable iluminación de Sergio Armstrong y Jonathan Maldonado, otorga la atmósfera precisa a la tensión de esta lucha, y la dirección de Manuel Morgado logra dar el ritmo y los relieves perfectos a esta disputa que no da tregua.

Paulina García y Paula Zúñiga entregan dos actuaciones simplemente formidables, llenas de fuerza, energía y tensión, destaco con especial énfasis la labor de Zúñiga, un trabajo de alto nivel, que por momentos alcanza dimensiones trágicas y que marca en general el tono lacerante, sombrío y desgarrador que caracteriza el conflicto.

Este es, lejos, uno de los mejores y más logrados montajes de esta temporada telemática de teatro.

“Un montón de brujas volando por el cielo”, de Carla Zúñiga. Con Paulina García y Paula Zúñiga. Dirección de Manuel Morgado. Escenografía de Nicolás Muñoz. Utilería de Miguel Barrera. Dirección de Arte de Daniela Vargas. Dirección de fotografía de Sergio Armstrong y Jonathan Maldonado. Diseño Sonoro de Gonzalo Hurtado. Vestuario de Javiera Labbé.

En el Teatro Nescafé de las Artes (online), hasta este domingo 25 de octubre.

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