Por José Luis Arredondo.
La obra del británico Jamie Armitage es un bien logrado juego del gato y el ratón estrenada originalmente en 2023 en Edimburgo. Esta producción de Teatro Zoco se sostiene en una creciente tensión, con las actuaciones de Julio Milostich, Fernanda Fintersbusch y Jaime Omeñaca.
En la fría impersonalidad de una sala de cuartel policial, la joven y aguda detective Ruth Palmer (Fernanda Fintersbusch) se prepara nerviosa para un crucial interrogatorio. Tiene 72 minutos para sacarle la verdad a Cameron Andrews (Julio Milostich), el sospechoso de la desaparición de una joven, que resulta ser un exitoso y poderoso hombre de negocios de mediana edad, con suficiente dinero y contactos como para zafar de cualquier acusación.
72 minutos, ni uno más ni uno menos. Es el tiempo exacto que tienen para actuar ella y su jefe John (Jaime Omeñaca) y encontrar con vida a una víctima de secuestro que lleva desaparecida ya 72 horas. Cada minuto extra marca la diferencia entre encontrar a la joven con vida o muerta.
Una vez instalados frente a frente Ruth y Cameron, el tiempo empieza a correr.
Ella intenta echar por tierra todos los argumentos esgrimidos por Cameron en su defensa. Él hace lo posible por imponer una sólida coartada que lo deje libre de toda sospecha, no sin hacer notar antes que es un tipo reconocido y poderoso en dinero y contactos, que se presentó voluntariamente al interrogatorio y se puede retirar cuando le dé la gana.
Contrarreloj
La obra teatral “Un interrogatorio” es un efectivo thriller psicológico, que con su estructura de Ping Pong y juego de gato tras ratón, instala la suficiente tensión para que el público se interese en el desarrollo de la trama y espere con nervios y curiosidad el desenlace.
Esta lucha por esclarecer una verdad sirve al dramaturgo Armitage para hacernos reflexionar sobre el poder del dinero y las influencias de un hombre de éxito en los negocios, y ponerlo en tensión con la sagacidad de la joven detective que quiere destruir su coartada y exhibir las debilidades de los argumentos de Cameron.
Es una lucha de poder entre dos inteligencias puestas a prueba, en la que cualquier tropiezo o duda son fatales para el resultado al que cada cual aspira.
Buenas actuaciones y dirección precisa
El resultado de una obra como ésta depende básicamente de las actuaciones, y la dirección de Manuel Morgado se ocupa de centrar toda nuestra atención en este punto.
Es un juego dialéctico y, en este caso, el elenco da con el ritmo preciso y el nivel de tensión exacto para capturar la atención de los espectadores.
Julio Milostich filtra con seguridad y aplomo la personalidad autosuficiente de Cameron. Le da un buen barniz de simpatía que humaniza el rol, a la vez que lo torna inquietante porque nos damos cuenta que quizás bajo esta capa de relajo y buena disposición hay un asesino.
La Ruth de Fernanda Finsterbusch está articulada desde la tensión de quien se ve presionada en extremo para obtener un resultado en tiempo determinado. Esa inquietud interna que debe ocultar ante Cameron, Fernanda la resuelve con seguridad y aplomo, y hace aflorar el manejo inteligente de su estrategia para hacer caer en contradicciones al sospechoso.
Jaime Omeñaca, en el rol de John, agrega con acierto la cuota de urgencia que demanda el caso. El aporte de su personaje es tensar aún más la situación y enfrentar a Ruth con las posibles debilidades de su estrategia. Omeñaca apunta con acierto y solvencia.
La dirección de Manuel Morgado es efectiva y va al grano; mueve a Ruth y Cameron solo lo preciso desde una mesa al centro de la escena, para que la progresión dramática no se diluya, le da un carácter de ‘cara a cara’ a la peripecia y acierta en el manejo del ritmo a los giros de la trama.
Aporte a la cartelera
“Un Interrogatorio” aporta variedad a una cartelera que deposita sus fichas mayormente en la dramaturgia nacional.
La obra nos da una perspectiva de un tipo de teatro que si bien se aleja de nuestra contingencia, no es menos importante de conocer y aquilatar, y lo hace con una versión efectiva, bien actuada y bien dirigida.
Ficha Artística
“Un Interrogatorio”, de Jamie Armitage.
Dirección: Manuel Morgado. Traducción: Pablo Schwarz. Asistencia dirección: Raimundo Stevenson. Vestuario: Zorra Vargas. Iluminación: Cristobal Manríquez. Música y diseño sonoro: Gonzalo Hurtado.
Elenco: Julio Milostich, Fernanda Finsterbusch y Jaime Omeñaca.
Funciones hasta el 5 de octubre en Teatro Zoco (Av. La Dehesa 1500, Lo Barnechea), con receso entre el 18 y el 21 de septiembre.
De jueves a sábado a las 19:30 horas y domingo a las 18 horas. Entradas en https://www.puntoticket.com/evento/un-interrogatorio-zoco-ago-sept-2025 y boletería 1 hora antes de la función.
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