Coro Sinfónico de la U. de Chile celebró su aniversario con excelencia y emoción

Por @cristiancristino

Con una poderosa interpretación del Réquiem de Verdi, el Coro Sinfónico Universidad de Chile, dirigido por Juan Pablo Villarroel, celebró su aniversario número 79 con una actuación impecable junto a la Orquesta Sinfónica de Chile y cuatro destacados solistas nacionales.

En 1874, Giuseppe Verdi (1813-1901) compuso el Réquiem, una obra maestra del repertorio sacro del siglo XIX, en memoria de su amigo, el influyente escritor Alessandro Manzoni. La obra refleja tanto la admiración del compositor por el autor de la novela “I promessi sposi” (Los novios) como la habilidad para manejar el drama en la música.

Este Réquiem se caracteriza por su intensidad emocional y riqueza orquestal, y Verdi lo inicia con un tono sombrío y contemplativo que da paso al dramático y conocido “Dies Irae”, que impacta con su poderosa representación del Juicio Final.

A lo largo de la obra, Verdi explora diversos estados de ánimo y texturas, desde la serena belleza del “Agnus Dei” hasta la desesperación del “Lacrymosa”.

El “Sanctus” es brillante y jubiloso, mientras que el “Libera me” finaliza el Réquiem con una mezcla de piedad y pavor.

El lenguaje armónico y melódico de Verdi es rico, y subraya el drama del texto litúrgico. Al mismo tiempo, construye una pieza colosal, conmovedora y memorable, que combina intensidad teatral y solemnidad religiosa, lo que resulta paradójico si se considera el ateísmo y anticlericalismo del compositor de «La Traviata» y «Don Carlo».

De forma apropiada, el texto traducido al español desde el latín fue proyectado durante las dos funciones que ofreció la Orquesta Sinfónica de Chile, el Coro Sinfónico (que celebraba sus 79 años de vida) y los solistas chilenos, bajo la batuta de Rodolfo Saglimbeni, en el Teatro Universidad de Chile, los días 5 y 6 de julio.

Vigor e intensidad emocional

Desde el comienzo (“Requiem aeternam dona eis”), la batuta de Saglimbeni estableció el carácter vigoroso de la ejecución, con la orquesta y el coro fusionados de manera virtuosa.

El “Dies Irae” (y sus repeticiones) fue, como era de esperar, impactante, con la orquesta expresando el poder arrollador de la pieza, mientras el coro transmitía el terror y la majestad del Juicio Final con fuerza imbatible y total claridad.

La soberbia dirección de Saglimbeni se destacó por su lectura controlada y poderosa, que subrayó la intensidad emocional de la obra desde la tradición dramática italiana más que desde su aparente contenido litúrgico.

El impecable trabajo de la Orquesta Sinfónica permitió escuchar algunos matices tímbricos que suelen ahogarse en el mal sonido de interpretaciones algo toscas que abundan incluso en grabaciones discográficas.

Protagonismo del Coro

Sin duda, el gran protagonista de la velada fue el excelente Coro Sinfónico Universidad de Chile, que dirige Juan Pablo Villarroel y que ofreció los frutos de un arduo trabajo que impactó a la audiencia.

La claridad distintiva de su grupo de cuerdas, la pronunciación cuidadosa del texto y la fuerza inextinguible en cada una de sus intervenciones dieron vida y energía a esta obra maestra de la música, que tanto se agradece escuchar en vivo.

Solistas a gran nivel

La soprano Javiera Saavedra afrontó con seguridad la desafiante partitura, y salió airosa del temible “Libera me” del final, en la que mostró notable capacidad vocal.

La mezzosoprano Evelyn Ramírez tuvo una de sus mejores actuaciones del último tiempo, y brilló tanto en “Liber scriptus” como en “Lux aeterna”, con el esmalte característico de su voz intacto y potente.

El tenor Patricio Saxton brindó un “Ingemisco” apasionado, con la seguridad de la emisión, y lució la belleza de su color vocal constante incluso en el peliagudo “Hostias”.

El bajo Cristian Lorca, excelente en cada una de sus intervenciones, impresionó con su voz profunda y resonante, especialmente en “Mors stupebit” y “Confutatis maledictis”.

De este modo, la interpretación del Réquiem de Verdi por los solistas, la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile y el Coro Sinfónico Universidad de Chile, bajo la dirección de Rodolfo Saglimbeni, entregaron una noche extraordinaria en la que se destacó tanto la destreza técnica de los cuerpos artísticos como la pasión de todos los involucrados.

Fue un tributo conmovedor al genio de Verdi y un brillante homenaje al legado del Coro Sinfónico en su aniversario número 79.

Réquiem de Verdi

Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, director: Rodolfo Saglimbeni.

Coro Sinfónico Universidad de Chile, director: Juan Pablo Villarroel.

Solistas: Javiera Saavedra (soprano), Evelyn Ramírez (mezzosoprano), Patricio Saxton (tenor), Cristian Lorca (bajo).

Funciones: Viernes 5 y sábado 6 de julio de 2024, en el Teatro Universidad de Chile, en Providencia 043, comuna de Providencia, Santiago de Chile.


Descubre más desde Todalacultura.org

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Si te gusta este contenido, déjanos un comentario

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑

Descubre más desde Todalacultura.org

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo