Por José Luis Arredondo.

Fueron tres años de ausencia de su propio escenario, situado en el agitado corazón de Santiago. Ahora, con tres de sus mejores coreografías, el Ballet Nacional Chileno reencanta al público con su virtuosismo y un gran uso del espacio y la luz en su regreso al Teatro de la Universidad de Chile.

Tres años de ausencia presencial -y dos de ellos a través de una conexión solamente virtual con el público- es mucho tiempo para un elenco artístico. Por eso el regreso del Banch al escenario del Teatro de la U. de Chile, enclavado en plena Plaza Italia-Baquedano-Dignidad (con toda la carga histórica reciente que ese emblemático sitio de la capital acumula hasta hoy), marca desde ya un hito de esta temporada 2022.

Este esperado retorno presencial se compone de tres piezas. La partida corre por cuenta de «Trío: Chacona», con música del último movimiento de la Partita para Violín Solo en Re menor de Johann Sebastian Bach (1685-1750). Aquí dos bailarines y una bailarina se miran, observan y estudian, de pronto imitan sus movimientos o se inspiran en el otro para crear algo derivado de la dinámica observada. Es un juego de encuentros en que los cuerpos se complementan a partir de lo individual en busca de lo colectivo.

Le sigue «Cuarteto», con música de la composición «Frates» (Hermanos), del compositor estonio Arvo Pärt (nacido en 1935). Se trata de una coreografía que el Banch estrenó en 2015 en el Festival de Coreógrafos del Teatro Municipal de Santiago. Aquí se toma el espacio un juego abstracto de gran plasticidad, acentuado por una iluminación que confiere volumen a los cuerpos y produce un atractivo juego de luces y sombras.

Un «Bolero» de cautivadora atmósfera

Para el final queda el popular «Bolero», de Maurice Ravel (1875-1937). Este montaje es un trabajo que, sin esquivar algunos guiños a la coreografía histórica de Bronislava Nijinska (por cierto sin la famosa mesa en este caso), quiere ser una variación ampliada sobre esta misma.

Cinco bailarines y después seis se mueven al ritmo un poco obsesivo y casi hipnótico de la célebre obra musical, en un crescendo que acentúa su frenesí y plasticidad hasta el apoteósico final a toda orquesta. Nuevamente la luz como un aporte fundamental crea una cautivadora atmósfera de penumbras y volúmenes en un espacio dominado por el color negro en distintas intensidades.

Este tríptico constituye un feliz regreso a lo presencial de la compañía de danza contemporánea más reconocida en nuestro país, dando muestras del excelente nivel que ha alcanzado en manos de su director artístico Mathieu Guilhaumon.

«Trío: Chacona, Cuarteto, Bolero». Coreografías de Mathieu Guilhaumon. Vestuario: Carolina Vergara. Iluminación: Andrés Poirot. Cuerpo de baile del Ballet Nacional Chileno.

Funciones hasta el 15 de mayo de 2022 a las 18 horas. Más info en balletnacional.cl

Fotos de Alejandra Fuenzalida.

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