Ballet “María Antonieta”: De Versalles a Santiago con muy alto nivel artístico

Por José Luis Arredondo.

La creación del coreógrafo francés Thierry Malandain (estrenada en la Ópera Real de Versalles en 2019) seduce por su estilizada belleza y fina mixtura de estilos. Es un debut en Chile y Latinoamérica que el público sigue con expectación y aplaude con entusiasmo en el Municipal de Santiago.

Catorce años tenía María Antonieta, hija del emperador austriaco Francisco I, cuando fue casada con el que sería en el futuro el rey Luis XVI de Francia. Esta unión de sello político marcó el destino de la joven y la instaló para siempre en la historia universal.

La suya fue una vida rodeada de lujo, placeres y diversas polémicas en medio de una época tumultuosa. Un tiempo marcado por el estallido de la Revolución Francesa en 1789, que condujo a María Antonieta a ser guillotinada a los 38 años, en 1793, solo nueve meses después de que rodara, como muchas más, la cabeza de su esposo, el depuesto rey.

La corta vida de María Antonieta no difiere mucho de la de nobles y cortesanos del Antiguo Régimen francés, una existencia en buena parte entregada al ocio y la diversión. Una sucesión de fiestas, bailes, espectáculos, reuniones sociales, intrigas, infidelidades y el deseo de mantener sus privilegios a toda costa.

Eso hasta que la Historia la tomó por sorpresa e hizo caer su hermosa cabeza bajo el peso de la guillotina.

Escenas de una vida

El Teatro Municipal de Santiago presentó este mes de julio el estreno en Chile del ballet «María Antonieta», del coreógrafo francés Thierry Malandain, que resuelve la vida de la reina en 14 cuadros en solución de continuidad cronológica.

En escena, vemos a María Antonieta desde su llegada al palacio de Versalles, y luego su vida en la corte francesa hasta su ejecución en pleno periodo del Terror.

El escenario escogido por la obra es el pequeño Trianon, el refugio versallesco que tenía reina de Francia para dar curso a su vida más íntima y privada, lejos del protocolo, la estrictas formalidades y las miradas del palacio principal.

A lo largo de los 14 cuadros escénicos, desfila la corte que la rodeaba con sus afectos y desafectos, pasando por la frustración de su noche de bodas con Luis XVI, el amor maternal que aflora con el nacimiento de su primer hijo, su encuentro amoroso con el conde y militar sueco Hans Axel de Fersen, y la obligada salida de Versalles en octubre de 1789.

De menos a más

Una característica esencial de este ballet es su progresión dramática.

Sin hacerse explícito, a medida que avanza la obra, el ambiente se vuelve más crispado y tenso, como si el destino final de esas cabezas coronadas de empolvadas pelucas se anunciara inexorable.

Ejemplo de esto es, al comienzo, la inclusión de una parte de la ópera “Persée”, de Jean Baptiste Lully, en la que el héroe corta, triunfal, las cabezas de la Medusa.

Otro ejemplo claro es la inclusión, orquestal, de las Sinfonías 6, 7 y 8, de Franz Joseph Haydn, tituladas justamente «mañana, mediodía y tarde». Estas piezas musicales son, junto a música del compositor alemán Christoph W. Gluck (maestro de música de M. Antonieta), el soporte sonoro del ballet.

Depurada belleza

Aspecto fundamental de esta lograda puesta en escena es el diseño de vestuario y la escenografía de Jorge Gallardo, que logra evocar en líneas simples y sin recargar visualmente, el tono general de la época.

El vestuario (compuesto por 100 piezas) resulta particularmente teatral y estilizado.

La escenografía (grandes marcos en dorado y celeste) ambienta la acción en el Trianon sin citarlo literalmente pero sugiriendo con claridad el ambiente de opulencia.

Por su parte la iluminación hace resaltar los colores y da cuerpo a las figuras desde los tonos pastel al inicio hasta el dramático blanco y negro del desenlace.

Mixtura clásica y contemporánea

Si bien la base coreográfica del ballet «María Antonieta» es clásica, hay detalles muy interesantes, como que el cuerpo de baile actúa como si estuvieran descalzos, con el tono de libertad que esto imprime.

Por otro lado, Therry Malandain consigue una interesante mixtura de neoclásico y contemporáneo, en perfecta armonía con un estilo narrativo que también se permite, por momentos, la abstracción.

En el Ballet de Santiago resulta injusto sobreponer un nombre por sobre otro.

Tanto el cuerpo de baile como los numerosos solistas entregan uno de los mejores trabajos de la compañía. Esto tanto a nivel técnico como de expresividad escénica, en una entrega que habla del gran nivel alcanzado, tanto en danza clásica como contemporánea.

Orquesta Filarmónica a tope

No extraña la ovación que se gana la Filarmónica en su desempeño, de la mano del maestro Pedro-Pablo Prudencio.

Bajo su batuta, los músicos ofrecen una textura sonora muy de cámara, a pesar del tamaño de la orquesta, con un sonido muy propio tanto del barroco como del clasicismo, en una performance que hace brillar cada grupo instrumental, el conjunto, y las intervenciones solista.

Aquí destaco la hermosa ejecución de las dos arpas en la escena que comparten la reina, su primogénito y el rey. Es el momento más emotivo de la obra antes del trágico final.

Valioso estreno en Latinoamérica

Estreno absoluto en Chile y en América Latina, “María Antonieta” marca un punto muy alto de esta temporada de ballet en el Municipal de Santiago.

Por la calidad de la ecléctica coreografía y de la puesta en escena, el óptimo nivel alcanzado por las y los bailarines, la cuidada estética general (que cautiva por su expresividad y belleza) y la reconocida labor orquestal, que se funde junto al cuerpo de baile en un todo indivisible de alto rendimiento.

Ballet “María Antonieta”

Estreno en Latinoamérica. Coreografía: Thierry Malandain. Música: C. W. Gluck y F. J. Haydn. Dirección orquestal: Pedro-Pablo Prudencio. Escenografía y vestuario: Jorge Gallardo. Repositor: Frederik Deberdt. Iluminación: Françoise Menou. Repositor iluminación: Christian Grossard.

Elenco (1). María Antonieta: Katherine Rodríguez. María Teresa: María Dolores Salazar. Luis XVI: Emmanuel Vázquez. Luis XV: Lucas Alarcón. Madame du Barry: Mariselba Silva. Mercy: Carlos Inostroza. Adelaide: Deborah Oribe. Victoire: Ioulia Koutenkova. Sophie: Esperanza Latuz. Fersen: Christopher Montenegro. José II: Henry de Carvalho. Perseo: Matías Romero. Medusa: Lorena Borja.

Ballet de Santiago y Orquesta Filarmónica de Santiago, en el Teatro Municipal de Santiago de Chile, del 10 al 13 de julio de 2024.


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