Por José Luis Arredondo.
Esta nueva versión del afamado musical brilla en el Teatro Municipal de Las Condes con un fuerte sello teatral y político, a cargo de un elenco jugado y enérgico.
Comienza la década de 1930 y una Alemania devastada tras la Primera Guerra Mundial ve emerger en su cuerpo social el movimiento de extrema derecha llamado Nacionalsocialismo, que llega con promesas populistas de volver a hacer de la nación un país fuerte y poderoso.
Estamos precisamente en el Berlín de 1931, en el afamado y popular cabaret Kit Kat Klub. Allí cada noche se da cita un variopinto grupo humano en el que se encuentran parejas y solitarios de todo tipo, artistas, intelectuales, traficantes, minorías sexuales, inmigrantes, marginados, hombres y mujeres de la noche y, por cierto, más de algún simpatizante de ese nazismo que va tomando fuerza en la sociedad.
Un club muy especial
Sobre el escenario del Kit Kat Klub anima las veladas el histriónico anfitrión Emcee (interpretado por Max Salgado), en tanto que la temperamental e inestable Sally Bowles (Carmen Zabala) cautiva a las audiencias con su sensualidad en el canto y el baile.
También se asoma por el club el recién llegado escritor norteamericano Cliff Bradshaw (Francisco Dañobeitia), que busca nuevos horizontes para desplegar su creatividad.
Completan el cuadro Ernest Ludwig (Juan Carlos Maldonado), oscuro personaje de radicales ideas de derecha, y la atractiva Fräulein Kost (Florencia Contreras), artista de varieté que está entre las favoritas del club.
Este ramillete entrecruza sus vidas en las vibrantes noches del Kit Kat, mientras la ola nazi se aproxima como un imparable tsunami que barrerá con la vida social y cultural del bullente Berlín de entreguerras, y de pasada modificará las vidas de estos personajes de manera radical.
Música, teatro y política
Estrenada originalmente en Nueva York, con libreto de Joe Masteroff, música de John Kander y letras de Fred Ebb, «Cabaret» se distingue, junto a sus conocidas y atractivas canciones, por la importancia que otorga a las aristas políticas de la trama.
“Cabaret” posee una música portentosa, ya clásica y muy popular gracias a la película homónima dirigida por Bob Fosse en 1972; no obstante, su principal impronta es dramática y política.
Esto queda de manifiesto sobre todo en el segundo acto de la obra, donde el surgimiento del nazismo irrumpe en la historia y la vida de los personajes. Como ejemplo de esto, queda el hecho que son más numerosas las escenas propiamente dramáticas que los números de canto y baile.
Lograda versión
Lo anterior queda muy patente en la versión estrenada en el Teatro Municipal de Las Condes.
El despliegue escénico es enérgico y la música en vivo le dan mucha vitalidad a la acción. Hay un buen manejo del ritmo y las escenas musicales se equilibran con las puramente dramáticas sin bajar la intensidad.
La dirección de Ramón Gutiérrez se ocupa de que los aspectos políticos tengan la debida relevancia, y que el discurso ideológico y antitotalitario quede claro, patente y preciso.
Trabajo actoral

En el importante rol de Emcee, el anfitrión Max Salgado instala su rol con fuerza y carácter. El actor tiene un buen despliegue escénico en lo teatral y musical, y lleva muy bien el timing general de la obra.
Francisco Dañobeitia, que encarna al escritor Cliff Bradshaw, le da peso al carácter un poco denso y oscuro del rol. Por otra parte, se maneja bien en momentos de liviandad y adquiere fuerza en las escenas más dramáticas de la pieza, sin perder una melancolía y pesimismo que están muy presentes en el papel.
Muy bien está Carmen Zabala como la vibrante Sally Bowles, verdadero eje de la obra, quien se apropia del carácter y, afortunadamente, no busca imitar a un referente del rol como lo fue Liza Minelli.
Carmen combina muy bien los aspectos frívolos del personaje con la sensibilidad que posee en su interior, y exhibe muy buenas dotes tanto musicales como dramáticas.
Con altos niveles de solvencia, completan el cuadro protagónico Juan Carlos Maldonado como el oscuro Ernst Ludwig (encarnación de la ferocidad nazi); Florencia Contreras como una sensual Fräulein Kost; Marcela Millie como Fräulein Schneider, la dueña de la pensión donde viven los personajes; y Gonzalo Muñoz-Lerner, como el judío Herr Schultz. Esta última pareja es responsable en gran medida del convincente peso dramático de esta versión que ofrece el Teatro Municipal de Las Condes.
Este es un “Cabaret” bien servido en todos sus aspectos: Políticos, musicales y dramáticos.
“Cabaret”, en el Teatro Municipal de Las Condes.
Música de John Kander. Libreto de Joe Masteroff. Basado en la obra teatral “Adaptation”, de John van Drutten, y en relatos de Christopher Isherwood.
Producción local de Tres Marías Producciones y Darshan Teatro.
Dirección general: Ramón Gutiérrez. Dirección de actores: Phelix Williamson. Dirección vocal: Francisco Kamei. Dirección de Banda y asistencia dirección vocal: Valeria Peña. Dirección Coreográfica: Gonzalo Beltrán. Traducción y adaptación: Ramón Gutierrez y María Padrique.
Vestuario, Escenografía y Multimedia: Ina Muñoz. Utilería y ambientación: Dariela Magallanes. Iluminación: Rodrigo Ruíz. Sonido: Jorge Abarca.
Teatro Municipal de las Condes (Apoquindo 3300. Metro El Golf, Las Condes, Santiago de Chile).
Funciones hasta el 23 de junio de 2024.
Horarios y venta entradas http://www.tmlascondes.cl y boletería del teatro.
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