Por José Luis Arredondo.
Nominada a 10 premios Oscar, esta película es una monumental epopeya sobre la inmigración judía a EEUU tras la Segunda Guerra Mundial. Una cinta que en tres horas y media nos hace rememorar filmes realizados por directores como D.W. Griffith, David Lean, Sergio Leone, Michael Cimino y Francis Ford Coppola.
Laszlo Tóth (Adrien Bordy) es un joven y eminente arquitecto húngaro de ascendencia judía que ha sobrevivido al Holocausto. Hacinado en un barco, junto a cientos de inmigrantes más, llega al Nueva York de fines de la década de 1940. En Europa quedó su mujer, Erszébet, a la espera de los permisos para salir y unirse a él cuando la situación económica en la ciudad de los rascacielos lo permita.
Pero la vida es dura para un inmigrante judío en ese tiempo y esa ciudad. Y mientras busca estabilidad, Laszlo conoce la soledad, la pobreza y la discriminación. Es una vida muy distinta a la que tuvo en su tierra natal, donde era un reconocido arquitecto vanguardista.
Cuando todo parece ir mal, consigue un techo y una cama en el local comercial de un primo, también inmigrante, que se dedica al diseño y fabricación de muebles. Es a través de él que la “fortuna” pone en su camino a un excéntrico y muy singular millonario, que le hará el encargo de su vida; un proyecto enorme que lo involucrará más allá de todo lo previsto a él y a su entorno familiar.
Potente relato a modo de gran novela-río
“El Brutalista” es una cinta colosal y desbordada, una obra que no teme a desplegarse a todo lo largo y ancho de medio siglo XX para relatar una notable épica sobre el periodo histórico que va desde finales de la Segunda Guerra Mundial hasta la década de 1980.
A partir de la vida de Laszlo en Estados Unidos, el director norteamericano Brady Corbet despliega una alucinante historia que, desde la intimidad del protagonista y su entorno, se abre hacia temas como la inmigración, el judaísmo, la diáspora tras la Segunda Guerra Mundial, el arte, las vanguardias, la arquitectura y la cultura, antes y después del fatal arribo del nazismo.
Una historia con estos elementos dista mucho de ser esencialmente “amable”. Sin embargo, Corbet dota de tal humanidad y complejidad a su película que cautiva de comienzo a fin, a pesar de que en muchos pasajes resulta perturbadora e inquietante, y con numerosos giros argumentales manejados con mucha eficacia.
Grandes personajes, grandes actuaciones
Otro aspecto destacable de «El Brutalista» es la construcción de los personajes.

Laszlo Tóth es la encarnación pura del genio alucinado adelantado a su época. Su concepción de la arquitectura está más allá de la comprensión inmediata del mundo y se hunde en terrenos que tienen que ver con su paso por un campo de concentración nazi y su íntima concepción de un espacio de oración, encuentro y reflexión, para llevar a cabo la obra encargada.
Su esposa Erzsébet (Felicity Jones) no resulta menos compleja. Ella es una mujer resiliente y decidida, que acompaña y enfrenta junto a Lazslo todas las adversidades que les va deparando el destino.
Completa el trío protagónico Guy Pearce como el escalofriante millonario y mecenas Harrison Lee van Buren, un personaje oscuro y retorcido, dueño en parte del destino de Laszlo y Erszébet; un ser atormentado que con sus actos conduce gran parte de la acción.
Cine de autor y superproducción
“El Brutalista” es una cinta grandiosa y punzante, a ratos densa pero cautivante, que nos habla de la condición humana enfrentada a la adversidad, de un artista íntegro enfrentado a sus sueños y pesadillas, de un siglo que vivió dos guerras mundiales, y de la capacidad del ser humano de crear bajo toda condición.
Y lo hace a modo de una novela-río, cuya historia fluye como un gran fresco, apoyada en una ambientación y dirección de arte de primera calidad, y un conjunto de actuaciones que está, de forma colectiva, entre lo mejor que se ha visto en no poco tiempo.
Película de largo aliento y pretensiones, «El Brutalista» avanza sin temor a su duración y a lo que quiere expresar y abarcar. Es cine con mayúsculas, sin concesiones ni temores, lejos de toda complacencia, y que impone su calidad artística más allá de modas y/o tendencias. Es un cine que nos conecta con las grandes películas de la historia del séptimo arte.
«El Brutalista» (The Brutalist, 2024) Dirección: Brady Corbet. Guión: Brady Corbet y Mona Fastvold. Fotografía: Lol Crawley. Montaje: David Jancso. Música: Daniel Blumberg. Dirección de arte: Csenge Jovari.
Elenco principal: Adrien Brody, Felicity Jones, Guy Pearce, Alessandro Nivola, Isaach de Bankolé, Vanessa Kirby, Joe Alwyn.
Duración: 215 minutos.
Estreno en cines de Chile: 20 de febrero 2025.
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