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“La flauta mágica” encanta con sólido elenco de cantantes chilenos y latinoamericanos

Brayan Avila, como Tamino, y Ramiro Maturana, en el rol de Papageno, en la escena inicial de la ópera "La flauta mágica" en el Teatro Municipal de Santiago. Foto de Patricio Cortés.

Por Cristian Cristino.

En un repleto Teatro Municipal de Santiago debutó el segundo elenco de la maravillosa ópera de Mozart, con un sólido contingente de cantantes entre los que se destacan -entre otros- la soprano boliviana Shelén Hughes y el barítono chileno Ramiro Maturana. Este team repite funciones el 19 y el 22 de junio.

«La flauta mágica» (Die Zauberflöte), estrenada originalmente en Viena el 30 de septiembre de 1791, es una ópera en dos actos compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart, con libreto de Emanuel Schikaneder, quien fue su gran impulsor y de hecho interpretó el personaje de Papageno. 

Schikaneder, actor y empresario, amigo de Mozart y compañero masón, escribió el texto en alemán y diseñó la ópera como un Singspiel, que era un género popular de la época que combinaba el canto con el diálogo hablado. 

El debut de ópera fue todo un éxito, y en menos de un año alcanzó el centenar de representaciones. Sin embargo, este triunfo artístico no consiguió solucionar los problemas económicos y de salud de Mozart, quien murió apenas dos meses después del estreno, el 5 de diciembre de 1791.

«La flauta mágica», cuento de hadas y alegoría de los ritos iniciáticos de la masonería, que alterna momentos cómicos, graves y solmenes, se convirtió así en una favorita del repertorio lírico, y se ha mantenido desde entonces presente en la lista de las óperas más representadas en el mundo (si bien en Chile se estrenó recién en el año 1954).

Es tal la popularidad de «La flauta mágica» que ha trascendido a los escenarios de ópera para ocupar un lugar en diversos formatos, como en la encantadora adaptación cinematográfica de 1975 de Ingmar Bergman, cantada en sueco.

Argumento

«La flauta mágica» narra la historia del príncipe Tamino, que junto a su entrañable compañero Papageno, es enviado por la misteriosa Reina de la Noche para rescatar a su hija Pamina, que ha sido tomada prisionera por el poderoso (y aparentemente malvado) sacerdote Sarastro.

Los dos jóvenes emprenden la aventura armados con una flauta mágica y una caja musical encantada, y con el apoyo de tres genios que los aconsejan.

Durante su trayecto, Tamino y Papageno van a enfrentar diversas pruebas (junto a Pamina, que se les une) y deben superarlas para vencer a las fuerzas de la oscuridad y alcanzar la sabiduría y el amor.

Nueva producción

Con «La flauta mágica» se inicia la temporada lírica en el Teatro Municipal de Santiago este 2024.

La obra no se presentaba desde 2014 (estaba anunciada para la programación que fue cancelada debido a la pandemia del 2020), por lo que había muchas las expectativas ante esta nueva producción, ya que es un título muy atractivo que para muchas personas ha sido su puerta de entrada para el arte operático, exigente y cautivador.

La puesta en escena de Christine Hucke subraya una posible lectura encuadrada en el arquetipo del viaje del héroe que podríamos hacer de esta historia, lo que resulta en un espectáculo bien logrado en su lógica interna.

Se alternan en escena momentos en los que los cantantes parecen arrojados al escenario sin mayores instrucciones, con otros de viva teatralidad como son las apariciones de los tres genios y el encantador efecto de las campanitas mágicas de Papageno para combatir a sus perseguidores, que provoca el espontáneo y merecido aplauso del público.

En colaboración con la visión de la directora, el talentoso diseñador Jorge “Chino” González aporta desde la escenografía y el vestuario al mundo despojado (casi precario) en el que la oscuridad y la luz se disputan la supremacía. 

Fundamental para este concepto es el trabajo de Ricardo Castro en la iluminación y de Leonardo Cofré como visualista. Sus proyecciones completan lo despojado de la escena y también resuelven escollos típicos de esta ópera, como la aparición de la serpiente monstruosa del comienzo y que tradicionalmente se ha propuesto desde lo ingenuo.

Elenco de sólidos artistas

Los 233 años transcurridos desde el estreno de «La flauta mágica» han provocado que algunos de sus parlamentos puedan ser considerados hoy misóginos y racistas (el texto refleja las actitudes y los contextos culturales de la Europa de fines del siglo XVIII en que fue creada). 

Ante esto, la puesta de Christine Hucke omite ciertas prácticas obsoletas como el blackface para el personaje de Monostatos, lo que se agradece, si bien diversos pasajes del libreto se vuelven intolerables en la actualidad. 

También podemos advertir la fortaleza del montaje a la hora de caracterizar a la princesa Pamina, cuya intérprete, la soprano boliviana Shelén Hughes (formada en la Academia Juilliard y que debuta en el Municipal de Santiago) fue una de las grandes triunfadoras de la noche de estreno del Elenco 2.

Eminentemente lírica (como lo pide el personaje), Hughes deleita a la audiencia con la potencia y homogeneidad de su voz. También es ella quizás la más fluida y segura en los extensos intervalos de diálogo hablado. 

Como el príncipe Tamino, el tenor Brayan Avila (nacido en México, formado en Chile y luego en la Scala de Milán) comenzó algo inseguro, pero a medida que avanzó la representación hizo total gala de la belleza de su tono y de la seguridad que posee en la emisión.

El barítono chileno Ramiro Maturana, en el rol de Papageno, da cátedra en lo que se refiere a un canto que se escucha cálido, próximo y en armonía a la palabra hablada (en concordancia con el estilo de la pieza e imaginando el tipo de vocalidad que habría tenido Schikaneder).

Queda en duda cuánto mayor impacto podría provocar Maturana con una dirección actoral más evidente; sin embargo, él fue merecidamente uno de los más aplaudidos en el saludo final junto a la encantadora Papagena de la soprano Constanza Olguín. 

Gran expectativa generan siempre en esta ópera las puntuales y a la vez fundamentales apariciones de la Reina de la Noche, con sus pirotécnicas exigencias vocales. 

La soprano argentina Laura Pisani (en la foto) resuelve con solvencia las endiabladas exigencias del fascinante personaje con técnica segura, sin estridencias y con el carácter adecuado. 

Dentro del nutrido y talentoso elenco de solistas, no se pueden dejar de mencionar la excelente caracterización del bajo estadounidense Eric Delagrange como Sarastro, y la entrega y el carisma de David Rojas como Monostatos (un personaje que por su discurso cada vez se ha vuelto más difícil de encarar). 

El trío de las Damas al servicio de la Reina de la Noche (formado por las chilenas Vanessa Rojas, Marcela González Janvier y Francisca Muñoz) son acaso quienes mejor consiguen el anhelado equilibrio entre el desempeño vocal y actoral. 

Las pocas, pero decisivas intervenciones del Coro dirigido por Jorge Klastornick y Alejandro Reyes ratificaron la excelencia conocida de sus integrantes. 

El número que interpretan en el segundo acto («O Isis und Osiris») es sin duda uno de los momentos más emotivos de la noche.

Dirección musical

En lo que refiere a la dirección musical, Pedro-Pablo Prudencio propone, al mando de la Orquesta Filarmónica, una ruta a seguir que por momentos no resulta del todo clara, y que llega a provocar ligeras descoordinaciones entre el foso y el escenario. 

No obstante, en esta ópera extensa y exigente, se debe reconocer el trabajo atento de Prudencio con los cantantes (incluso les permite algunas licencias para mayor lucimiento), y la belleza que extrae de la composición mozartiana junto a los excelentes integrantes de la orquesta. Se consigue así un triunfo artístico general que el público recibe con alegría y premia con entusiastas ovaciones.

«La flauta mágica», ópera de Wolfgang Amadeus Mozart y Emanuel Schikaneder.

Dirección musical: Pedro-Pablo Prudencio.

Dirección de escena: Christine Hucke. Escenografía y vestuario: Jorge “Chino” González. Iluminación: Ricardo Castro. Visualista: Leonardo Cofré.

Elenco:

Pamina: Shelén Hughes

Tamino: Brayan Ávila 

Reina de la Noche: Laura Pisani

Sarastro: Eric Delagrange

Papageno: Ramiro Maturana 

Papagena: Constanza Olguín

Monostatos: David Rojas

Primera Dama: Vanessa Rojas

Segunda Dama: Marcela González

Tercera Dama: Francisca Muñoz

Orador Primer Sacerdote: Pedro Alarcón

Segundo hombre armado: Sergio Gallardo

Segundo sacerdote y Primer hombre armado: Felipe Gutiérrez

Genios: Claudia González, María José Uribarri, Valeria Vega

Duración del espectáculo: 3 horas.

Crédito Fotografías: Patricio Cortés.

Más informaciones en https://municipal.cl/espectaculos/la-flauta-magica-w-a-mozart/

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