Fundada en 2013 por el director teatral Javier Casanga y la dramaturga Carla Zúñiga, la compañía La Niña Horrible se convirtió en una de las más prestigiosas de nuestro país. En siete años de trabajo, estrenaron obras como «La trágica agonía de un pájaro azul», «Los tristísimos veranos de la princesa Diana», “El amarillo sol de tus cabellos largos” e “Historia de amputación a la hora del té” propuestas cuyo eje central son los temas de género y que están protagonizadas por personajes que encarnan a un femenino que se sale de la norma.

Una carrera muy destacada y saludada siempre por el público y la crítica, que hoy, 3 de agosto de 2020, lamentablemente, llegó a su fin. En una carta pública, Javier y Carla anunciaron la definitiva bajada de telón de la compañía y entre las razones que motivaron esta decisión citaron «la precariedad» en que deben trabajar las compañías teatrales en Chile y la «completa y absoluta ausencia de políticas culturales».

El texto completo de esta carta pública de despedida es el siguiente:

“Con una mezcla de sensaciones nos dirigimos a todxs lxs seguidorxs de nuestra compañía La Niña Horrible, para contarles que, por diferentes y complejas razones, hemos decidido darle fin a este proyecto tan hermoso y que tantas alegrías nos dio durante los últimos siete años.

Las razones principales de esta decisión son la necesidad de autonomía al momento de enfrentarse a nuevos procesos artísticos y también la precariedad bajo la que deben funcionar las compañías teatrales, en una completa y absoluta ausencia de políticas culturales. Es muy difícil en este contexto sostener un equipo tan grande, con casi una obra por año. Llegamos a un punto en que la compañía se hizo más grande que nosotrxs mismxs.

Les agradecemos todo el amor que nos han entregado durante todos estos años. Este proyecto nació con la finalidad de exponer la belleza de lo que aparentemente es horrible, de lo que es extraño, de lo que es distinto, y es en ese lugar que nos encontramos tantas personas, y fue mucho más hermoso de lo que alguna vez pudimos soñar.

Algunxs de nosotrxs seguiremos trabajando juntxs, pero ya no bajo el nombre de la compañía. Esperamos volver a encontrarnos en el teatro, porque aunque esto hoy se acabe, las ganas y la rabia de cada unx de lxs creadorxs e intérpretes de La Niña Horrible, siguen encendidas, con mucha más fuerza que antes.»

Deja un comentario