Por José Luis Arredondo.
Nominada a 13 premios Oscar, esta es una película que no te deja indiferente. A través de canciones, bailes, escenas de violencia y una particular mirada al narcotráfico y al mundo trans se revela como una cinta singular y provocadora. Y son muchos los que están indignados con ella.
La polémica no se hizo esperar. Tras el estreno de «Emilia Pérez» en México, país donde transcurre la acción, el odio hacia la película se disparó en redes sociales. La tensión llegó a tal punto que el director francés Jacques Audiard publicó sus descargos: “Si hay cosas que te parecen escandalosas en “Emilia…”, te pido disculpas. Lo que me gustaría decir es que no intento dar respuestas. El cine no da respuestas; el cine solo plantea preguntas. Y quizás las preguntas planteadas en “Emilia…” no son las correctas. Quizá simplemente me parecieron interesantes. No quería serlo y no quiero ser pretencioso. Simplemente me pareció que en “Emilia…” se plantean cuestiones que considero que son universales”.
Una nueva vida
Esta es una producción francesa hablada completamente en español, que en su ficción presenta a Manitas del Monte, un capo del narcotráfico mexicano en la cumbre de su poder que vive oculto en una caravana rodeado de feroces guardaespaldas, sicarios y ‘soldados’ que lo protegen día y noche. Sobra decir que el dinero corre a raudales por sus manos. Pero Manitas no está satisfecho con su vida y busca darle un vuelco total; tan radical que, literalmente, lo hará otro, u otra, si mejor se entiende.
Este giro pasa por dos condicionantes. Tiene que dejar a su esposa Jessi (Selena Gómez) y a sus dos hijos pequeños asegurados económicamente y viviendo en Suiza, y someterse él una serie de operaciones que lo convertirán en otra persona. Para esto último requiere del mejor y más discreto servicio médico, fuera de toda vigilancia. Y le encarga esta tarea a la joven y audaz abogada Rita Mora (Zoé Saldaña).
Tiempo después, Manitas tiene otra identidad y un nuevo sexo, y se entrega a su nueva vida en Europa. Ssin embargo, extraña su pasada vida familiar, lo que le traerá más de una dificultad en un México a merced del poder narco que sabe cobrarse las cuentas pendientes con quienes han pertenecido a ese inframundo.
De este modo, Emilia (la actriz española Karla Sofía Gascón), Rita y Jessi deben enfrentar situaciones límites que las podrán a prueba, en medio de episodios de extrema violencia.
Viaje al corazón de un país dañado
“Emilia Pérez” es un viaje, un viaje hacia una nueva vida y un viaje al corazón de un país que enfrenta hace décadas un flagelo que parece no tener fin.
El director Jacques Audiard (realizador de «Un profeta» y ganador del Festival de Cannes con «Deephan») elude cualquier tono documental y articula la historia como una ficción con vistosos elementos tomados del musical. Este recurso, que no convence a muchos, le confiere un tono épico y de evidente tinte Brechtiano a la cinta, instalando una mirada desde otro ángulo hacia la fuerza política del conflicto.
Con canciones y colores, “Emilia Pérez” se instala desde un lugar poco acostumbrado para filtrar una denuncia social, como un maridaje de musical y thriller político, lo que puede desconcertar al comienzo, pero es un punto de vista sólido que se impone con coherencia e innegables virtudes cinematográficas.
Irregular trío protagónico
Sin duda una gran fortaleza de la cinta es la sólida y enérgica actuación de Zoé Saldaña como Rita. Ya sea en lo netamente histriónico como en los números musicales, se la ve segura y con total manejo de su personaje. Su presencia llena la pantalla y eleva la calidad de la película.
Karla Sofia Gascón es la mejor elección posible para su doble rol. La actriz española trans se mete en la piel de Emilia y aporta una buena cuota en la lectura más política y social del conflicto. Ofrece una actuación de mucha garra, potenciada por la química que tiene con Zoe Saldaña.
El punto más débil de la película se lo debemos a una Selena Gómez que naufraga sin salvación posible como Jessi, la esposa estadounidense de Manitas. Exigida al máximo en este rol que la obliga a hablar de principio a fin en español, sucumbe totalmente, a lo que se suma el hecho de que se le entiende muy poco lo que dice. Su escaso aporte sólo se siente en los números musicales, que obviamente son lo suyo.
Una factura de buenos resultados
La propuesta de Jacques Audiard es arriesgada, cuando no temeraria, porque el tema del narcotráfico es sensible y difícil de abordar. Pero la cinta se sostiene en méritos estéticos y su calidad debiera ser valorada y reconocida si hiciéramos caso a la máxima “Hay que juzgar lo que se ve, no lo que nos hubiese gustado haber visto”. Eso último sobre todo vale para el público de México.
Ficha Artística
“Emilia Pérez” (2024), de Jacques Audiard, con guión de su autoría, basado en el relato de Boris Razon. Fotografía de Virginie Montel. Música y canciones de Camille y Clément Ducol. Fotografía de Paul Guilhaume. Montaje de Juliette Welfing.
Elenco protagonista: Zoé Saldaña, Karla Sofia Gastón, Selena Gómez, Adriana Paz, Edgar Ramírez.
Duración: 130 minutos.
Estreno en cines el jueves 23 de enero.

