Por René Naranjo S.

El genial compositor italiano, autor de inolvidables bandas sonoras de cerca de 500 películas, falleció en Roma hoy lunes 6 de julio a los 91 años de edad. Morricone estaba hospitalizado en una clínica de Roma tras haber sufrido una caída en la que se fracturó el fémur.

Según señaló su abogado y amigo Giorgio Assuma en un comunicado, Ennio Morricone falleció “hoy 6 de julio reconfortado por la fe”. Se mantuvo “totalmente lúcido y con una gran dignidad hasta el último momento”, agregó el comunicado.

Morricone dejó una carta de despedida, que le entregó en los días previos a su abogado. Es una carta llena de emoción, que comienza con estas palabras: “»Yo Ennio Morricone he muerto, lo anuncio así a todos mis amigos que han estado siempre cerca mío, y también a aquellos un poco lejanos, a los que saludo con gran afecto”.

En esa misma carta, anuncia que tendrá un funeral privado porque, dice, “no quiero molestar a nadie”.

El jefe del gobierno italiano, Giuseppe Conte, lo despidió en Twitter con estas palabras: “Nos acordaremos siempre y con un reconocimiento infinito del genio artístico del maestro Ennio Morricone. Nos hizo soñar, nos ha emocionado y hecho pensar, escribiendo notas inolvidables que quedarán para siempre en la historia de la música y del cine”.

El prolífico músico compuso unas 500 bandas sonoras de películas, entre ellas melodías únicas, como los solos de trompeta de “Por un puñado de dólares” y de “El bueno, el malo y el feo” y el magnífico solo de oboe de “La misión”. 

Morricone fue un virtuoso melodista, en la más genuina tradición de la música italiana. En los años 60 y 70, cuando en el cine europeo predominaban estilos musicales más abstractos, Morricone fue el compositor que recuperó de la melodía en la música para el cine.

Como suele ocurrir con las grandes artistas, Morricone se mantuvo vigente hasta los 90 años, ofreciendo giras y conciertos en los que él siempre dirigía a la orquesta, hasta que en enero de 2019 anunció su retiro. Recibió reconocimientos hasta el final: Hace tan solo unos días había sido galardonado con el premio Princesa de Asturias de las Artes en España.

Obtuvo 5 nominaciones al Oscar, por “Días de gloria” (1978), de Terrence Malick; “La misión” (1986), de Roland Joffe; “Los intocables” (1987), de Brian de Palma; “Bugsy” (1991), de Barry Levinson, y “Malena”, de Giuseppe Tornatore (2000).

Y ganó dos premios de la Academia: En 2007 recibió un Óscar honorífico por su abundante y elogiada carrera musical. Y en 2016 recibió su segundo Óscar, esta vez en pleno derecho, por la banda sonora de la película “Los ocho más odiados”, película de Quentin Tarantino. 

Un prodigio de la melodía y la orquestación

Morricone fue un prodigio. Nació el 10 de diciembre de 1928 en Roma y comenzó a componer a los seis años. A los diez, entró a estudiar a la prestigiosa Academia de Santa Cecilia de Roma.

Estudió composición, orquesta y órgano. En 1961, a los 33 años, debutó en la creación de música para el cine su trabajo adquirió relevancia mundial a partir de 1964, cuando compuso la música del spagueti-western “Por un puñado de dólares”, del director Sergio Leone, que era su amigo y a quien conocía desde niño. 

A esta película le siguió en 1965 “Por unos dólares más” y en 1966 “El bueno, el malo y el feo”, todas dirigidas por Leone y protagonizadas por Clint Eastwood. 

Amigos y genios: El cineasta Sergio Leone y el compositor Ennio Morricone.

Fue gracias a esos westerns de bajo presupuesto filmados en el sur de España donde Morricone instaló su nombre como compositor, con melodías cautivantes y arreglos orquestales inesperados, que integraban instrumentos como la armónica y agregaban voces solistas y coros.

En su larga carrera creó la música de grandes filmes de autor como “Novecento”, de Bernardo Bertolucci, “Érase una vez en América”, de Sergio Leone; “Cinema Paradiso”, de Giuseppe Tornatore, y “Átame”, de Pedro Almodóvar, y también de películas más comerciales como “En la línea de fuego”, “El exorcista 2” y “El enigma de otro mundo”, de John Carpenter.

Además de sus dos Óscar, Morricone también fue premiado con Globos de Oro y Grammy. Compuso 15 conciertos de piano, 30 piezas sinfónicas, una ópera y canciones para artistas pop, en una dilatada carrera a la que puso broche de oro con una gira mundial de despedida en 2018.

Ennio Morricone ofreció masivos conciertos en Santiago, en los años 2008, 2011 y 2013, convocando a miles de personas tanto en el Movistar Arena como en el Arena Monticello y en el Estadio Bicentenario de La Florida. 

En el concierto de noviembre de 2013 en ese recinto deportivo, su espíritu siempre abierto a la innovación y a las ideas de la juventud lo llevó a aceptar tener como compañero de programa al rockero estadounidense Mike Patton.

Con motivo de esa visita, Morricone declaraba a Radio BioBio que “creo que la música del cine es lo que se llama música contemporánea, ya que es parte de un arte tan importante como el cine, un arte nuevo en el cual interviene un gran número de artes, no solo la música, también la pintura, la escultura, la arquitectura, la mímica. El cine ha logrado desde el siglo pasado juntar en una sola obra todas las obras, por eso la música va a ser en un futuro considerada por los historiadores y musicólogos como la verdadera música contemporánea”.

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