El unipersonal “Ana Kareniña” relee la novela de Tolstoi desde la actualidad con una delirante protagonista, interpretada por Claudia Vergara.

Su director es Guillermo Jorge Alfonso y el texto es de David Costa, este último radicado hace más de una década en Buenos Aires. La temporada breve se desarrollará entre el 3 y el 19 de octubre en el Museo Artequin.

“Ana Kareniña” es un unipersonal que revisa desde hoy el clásico Ana Karenina, siendo la protagonista una mujer que sufre machismo, desigualdad de género y una sexualidad sometida al orden social. Su protagonista es una chilena que dejó a su marido e hijo por un argentino, y que se encuentra sola en un espacio delirante entre Santiago y Buenos Aires. La obra es una relectura del texto que David Costa, dramaturgo chileno afincado en la capital argentina, presentó allí el 2013. Ahora se estrena en Santiago con la dirección de Guillermo Jorge Alfonso y la actuación de Claudia Vergara (“Winnipeg”, “Punto Ciego”).  La propuesta, que además cuenta con la música de la chelista Ángela Acuña, tendrá sólo 9 funciones en el Museo Artequin, entre el 3 y el 19 de octubre.

El espacio escénico de “Ana Kareniña” se ubica en la mente de la protagonista, entre dos letreros de neón: uno opaco que dice Santiago, y otro azul cielo donde se lee Buenos Aires.  Ella habla con estos letreros, transitando entre su pasado -su marido y el hijo que dejó- en Santiago, y su presente retrospectivo que es en Argentina, dónde está quien fue su amante. Claudia Vergara transita por diversos registros actorales, desde el realismo a la farsa desatada, entre varios. Un tren de juguete y sus largas vías circundan el lugar de representación, como parte del viaje real y mental del personaje.

Alfonso, el director, cuenta que se trata de  “un proyecto de investigación, creación y producción teatral que contempló  un laboratorio interdisciplinario intensivo de 4 semanas, con un asesor teórico de género, una psiquiatra, actrices y actores, una compositora musical, un diseñador, activistas feministas, sociólogas invitadas, entre otras, donde se revisó el estado actual de la Mujer en nuestra sociedad a partir de la desestructuración dramática-social de una figura literaria heredada desde hace dos siglos”.

 “En el original de Tolstoi, una mujer aristócrata atrapada en las apariencias de su clase social, se casa con alguien de quien no está enamorada. Conoce el amor estando ya casada. Esto se puede seguir contando después de dos siglos, ya que la novela de Tolstoi es de 1877. Cuántas cárceles distintas pueden ocasionarse en las personas, en el desarrollo de nuestra sexualidad, que es identidad. Eso me movilizó a hacer la obra. Si esto pasa con una mujer heterosexual, que supuestamente está dentro de un orden hetero normativo, qué queda para las minorías restantes que ni siquiera están integradas en las apariencias”. Señala David Costa.

Revela que sobre todo quiso explorar en este monólogo “aspectos de la sexualidad, algunos de los parámetros que pueden regir a las mujeres y que son tan distintos a los de un hombre. La investigación en torno a la problemática de la percepción de la realidad, me condujo a utilizar registros actorales diversos. Es decir, no es una obra de realismo, no es una obra de farsa, ni surrealista, pero se transita entre sí. Hay textos que conllevaron a alterar el registro actoral inmediatamente y eso lo torna completamente delirante”.

Alfonso realizó siete intervenciones en el texto original de Costa, que desarrollaron temas como el aborto, la sexualidad, el deseo, la culpa y el suicidio en la vía pública. Abordó “Santiago” como un símbolo de represión, y “Buenos Aires” como un símbolo de fantasía y placer.

Museo Artequin, Metro Quinta Normal / Jueves a sábado a las 20:30 hrs. / Adhesión Voluntaria / Cupos Limitados / Reservas: tengolapurakarenina@gmail.com e Instagram: @tengolapurakarenina












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