Por José Luis Arredondo.

La misma compañía que realizó «Arpeggione» estrenó ahora esta obra, que también forma parte de la trilogía «Buenaventura». Es un trabajo de gran acento poético, fino y delicado, que se sumerge en el dolor profundo de una pareja que busca reconstruirse tras una irreparable pérdida.

Las vidas de Rebeca y Octavio están aplastadas por un pesado silencio. Ninguno de los dos verbaliza el dolor que los corroe, pero piensan cada segundo en la pérdida que destrozó sus vidas. Porque ante una desazón semejante las palabras sobran y nunca lograrán reflejar la profundidad de la herida ni la angustia que les provoca.

La rutina del día a día se cumple en forma mecánica mientras la mente y el espíritu se resignan y a la vez buscan una salida al tormento. Una salida que probablemente se concrete cuando un hecho fortuito suceda en el muro que tienen frente a su departamento, y que los hará volver al pasado, ese tiempo en el que formaron una familia feliz, haciendo que resurja la esperanza y la luz.

«El mar en la muralla», del autor Luis Alberto Heiremans (1928-1964), es el intento de Rebeca y Octavio por recuperar, aunque sea en parte, la tranquilidad y la felicidad perdida tras la muerte de su pequeña hija. Desde ese traumático suceso, sus vidas se fracturaron y la relación entre ambos quedó ahogada por el dolor y la rutina. Aún se aman pero no tienen pasión ni entusiasmo por vivir y seguir juntos.

Esta obra, al igual que «Arpeggione», forma parte de la trilogía «Buenaventura», que comprende tres obras de un acto, en las cuales los personajes se esfuerzan por asir de alguna forma lo inalcanzable en un soterrado y agudo anhelo de lo que entendemos por felicidad.

Nicolás Zárate y Claudia Cabezas, protagonistas de «El mar en la muralla» en Teatro UC.

Puesta en escena minimalista y poética

La versión estrenada en el Teatro UC -bajo la dirección de Jesús Urqueta- apuesta por crear una atmósfera cargada de expresivos silencios y fuerte acento poético, que enfoca nuestra atención en el despliegue actoral y en las palabras que afloran en el intento por graficar el dolor que carga cada personaje.

Es una estética minimalista que permite que la imaginación de los espectadores dibuje el mundo presente y pasado que evoca la pareja al interior de su departamento, lugar desde el cual se recrean la situaciones actuales y las que marcaron mejores tiempos.

Actuaciones expresivas

Al igual que en la pareja de músicos en «Arpeggione», el trabajo de Claudia Cabezas y Nicolás Zárate está marcado por una expresiva introspección.

Se trata de una labor profundamente asimilada al sentido de la obra y la forma en que Heiremans plantea el conflicto y su desarrollo. Ambos intérpretes logran darle carga a los silencios y peso a las palabras, en un trabajo detallista, delicado y acentuado con profundidad en las emociones que cruzan la historia.

Escenografía, sonido e iluminación

Muy acertado resulta el trabajo de diseño. La iluminación y la escenografía nos evidencian que estamos ante una pieza teatral, lo que no es óbice para involucrarnos claramente en los aspectos más emocionales de la propuesta.

El sonido, por su parte, se instala como es aspecto esencial a la hora de crear atmósfera, y en un acierto teatral, nos hace llegar palabras del dramaturgo -que recrea una voz en off- cuando se refería a aspectos de su salud mientras se encontraba en Estados Unidos, poco antes de su prematura muerte. Es todo un acierto del montaje, que une sensiblemente la obra con su creador.

«El mar en la muralla» es un trabajo fino, sutil, delicado y muy teatral, que nos hace esperar con fe y altas expectativas el próximo trabajo de esta compañía, y que ya se sitúa como uno de los buenos estrenos de esta temporada 2022.

Dirección Jesús Urqueta | Dramaturgia  Luis Alberto Heiremans | Elenco Claudia Cabezas y Nicolás Zárate | Diseño Integral Tamara Figueroa | Música y Diseño Sonoro Marcello Martínez | Diseño Multimedia Tamara Figueroa y Marcello Martínez | Fotografía César Pacheco | Producción Inés Bascuñán – Proyecto Buenaventura | Coproducción Fundación Teatro a Mil y Teatro UC.

Funciones hasta el 27 de agosto, de miércoles a sábado, a las 20.30 horas. Teatro UC (Plaza Ñuñoa. Metro Chile-España). Más info en https://teatrouc.uc.cl/

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