El 5 de marzo se estrena en el centro cultural GAM la obra «Lo iNNombrable», entrega final de la trilogía de «Teatro del Uno» dedicada al aparato escenográfico.

La propuesta, dirigida por Nacho García y favorecida con el Fondart Nacional 2020, invita a experimentar la puesta en escena dentro de una gran estructura de 8 por 8 metros y 7 de altura, donde transcurre la acción.

El texto, de Juan Claudio Burgos, recorre la persecución a las disidencias sexuales ocurrida durante diversos regímenes autoritarios en Chile y el mundo. Rodrigo Pérez es el encargado de representar a las voces disidentes.

Nacho García, fundador de la compañía «Teatro del Uno», reflexionó profundamente en torno a la relación entre puesta en escena y público antes de proponer su trilogía, formada por «Intentar No construirlo» (2011), «Delirio a dúo» (2017) y «Lo iNNombrable», que se estrenará el 5 de marzo en el centro cultural GAM. El director quería un espectador activo, dispuesto a vivir una experiencia diferente y, gracias al diálogo creativo con el diseñador Eduardo Jiménez, surgió la idea de convertir al aparato escenográfico en protagonista. Es así como en esta última entrega la acción sucede al interior de una estructura construida de fierro y madera, de 8 x 8 metros y una altura de poco más de siete, trabajada por el diseñador Ramón López y con capacidad para 22 espectadores.

Hay que destacar que, para mantener el distanciamiento social, los asientos estarán separados por un metro y medio, a lo que se suma la idea de cubrir las paredes de la estructura con tela para proponer un espacio donde el aire circule todo el tiempo.

Sobre la participación del público, García es claro: “No le consultamos si quiere asumir esa posición cuando ingresa al lugar de la representación, sino que mediante la propuesta misma que establecemos se ve en la necesidad de dejar de ser un ente pasivo, para formar parte de una experiencia teatral”.

En «Lo iNNombrable», el personaje principal, a cargo de Rodrigo Pérez, se instalará al centro de los espectadores, sobre un cilindro, expuesto a la mirada de un público que a su vez será parte de la experiencia teatral desde una ubicación diferente a lo tradicional. La pieza lleva a escena una investigación sobre la represión, persecución, tortura y asesinato a minorías sexuales ejercidas por agentes del estado en Chile y el mundo. El protagonista es un ser sin nombre, que carga con el testimonio de diferentes voces disidentes, encarceladas en el fondo de su mente.

La investigación que da cuerpo a la pieza comenzó a fines de 2018, luego de que Nacho García leyera una noticia que hablaba del nulo registro existente en torno a los atropellos cometidos a las disidencias sexuales durante la dictadura militar, que no están identificados en los informes Rettig y Valech.

Rodrigo Pérez, destacado actor y director, es el performer que encarna a todos los seres marginados por su diversidad sexual. Además de él están los bailarines Consuelo Cerda, Eduardo Cuadra, Daniel Ibáñez y Claudia Vicuña, con coreografías de esta última. El espacio sonoro en la propuesta escénica es crucial, y está a cargo de Alejandro Albornoz.

La cercanía que permite al público el dispositivo implica que cada función pueda variar de acuerdo con la energía de los asistentes, a sus expectativas y reacciones. “Estoy en una situación de mucha vulnerabilidad, que se asemeja a la vulnerabilidad de la disidencia, que está siempre en la mirada crítica e incluso violenta de los otros”, subraya Rodrigo Pérez.

Coordenadas

En el GAM / 5 al 27 de marzo / Miércoles y jueves 21 hrs. Domingo 20 horas / Sábado 21 horas / $4.000 entrada general / Sala A1 / + 15 años / Cupos limitados

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