Se trata de la nueva obra del reconocido actor Mauricio Pešutić en su faceta más íntima como dramaturgo y director, con un texto tan poético como profundo sobre el dolor y desapariciónSon solo 7 funciones.

Tres personajes esperan un tren. Van hacia el norte o hacia el sur, ya no lo saben. Aparecen desiertos, cantos de pájaros, goteras, golpes y una canción. ¿Es un sueño? Tampoco lo saben. Una maleta vacía, un zapato suelto, un sombrero, un bastón. ¿Quiénes son? ¿Adónde van? En esta estación todo es espera, silencio y arena…

Una obra al más puro estilo beckettiano y de fuerte carga poética, donde la memoria hace estragos y contar nuestra historia es casi imposible.

Jueves 11 al domingo 14 / Miércoles 17 al viernes 19. 20:30 hrs.

$3500 estudiantes / $4500 adulto mayor / $7000 general / Otros descuentos ver aquí

Un comentario sobre “Pablo Schwarz, Alvaro Espinoza y Gonzalo Muñoz-Lerner protagonizan el último estreno del año del Teatro Finis Terrae”

  1. Estuve en el estreno y me permito dejarles mi comentario. Esperando que tengamos la posibilidad de ver nuevamente esta obra en la cartelera nacional.
    Comentario del montaje : EL LADRIDO DE LAS MARIPOSAS
    De pie aplaudimos hoy. Una actuación SOBERBIA de Pablo Schwarz seguido de Alvaro Espinoza que nos sorprendió a todos con una voz maravillosa entonando un par de canciones y finalmente una correcta y sensible interpretación de Gonzalo Muñoz-Lerner.
    Me saco el sombrero ante Mauricio Pesutic por esta dramaturgia a ratos críptica, a ratos desconcertante, poética, juguetona incluso.
    Recursos usados con mesura, casi como un relojito suizo, el baile, el humor, la tensión, el silencio. Y el gran fondo del paso del tiempo – siempre presente en las obras de Pesutic – ese tic tac tic tac de quienes esperan » algo»…
    Algo que puede ser lo que cada quien desee: una esperanza, Dios, justicia…
    Así cierra Mauricio su trilogía sobre eso , eso tremendo que es peor que la misma muerte : ser detenido y desaparecido.
    Cortázar: «Y si toda muerte humana entraña una ausencia irrevocable, ¿qué decir de esta ausencia que se sigue dando como
    presencia abstracta, como la obstinada negación de la ausencia final?

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