Por José Luis Arredondo.

Se trata de una gran coproducción entre el Teatro Real de Madrid y Alla Scala de Milán, que pone en escena un título no muy frecuente de ver y que corresponde a la etapa más temprana de la producción del compositor italiano Vincenzo Bellini (1801-1835), conocido más ampliamente por óperas como “Norma”, “La Sonámbula” y “Los Puritanos”.

Vincenzo Bellini estrenó “Il Pirata” en el Teatro Alla Scala de Milán en 1827, ópera con libreto de Felice Romani basado en la obra “Bertram ou Le Pirate”, de Justin Severin Taylor. Básicamente se trata de un triángulo amoroso, de trágico desenlace, entre Gualtiero, ex Conde de Montalto, hoy devenido en Pirata, su antigua amada Imogene y su marido Ernesto, Duque de Caldora. A pesar del tiempo transcurrido, Imogene aún ama a Gualtiero, aunque ya no con la pasión inicial sino como quien ama un recuerdo. Ahora Gualtiero se presenta, involuntariamente, en la corte de Caldora, y despierta los celos y la ira de Ernesto. El asunto se decidirá en un duelo.

El libreto de «Il Pirata» se apoya, como es habitual en el belcanto y en muchas óperas hasta bien entrado el siglo XIX, en historias, obras y argumentos de corte más bien efectistas, en que el morbo y hasta la truculencia no se escatiman. Aquí sin lugar a dudas lo que importa es la música, y a pesar de su edad (Bellini la compuso cuando solo tenía 25 años), esta es una ópera de variada, rica, hermosa y lograda musicalidad. Ópera que ahora nos llega en una excelente versión, en lo que constituye la partida de esta peculiar Temporada de Ópera 2021 online ofrecida por el Municipal de Santiago desde su plataforma digital “Delivery”.

La puesta en escena, firmada por el destacado director escénico Emilio Sagi (de quien hemos disfrutado en vivo aquí logradas producciones de “Aída”, “Tancredi” y “Los Puritanos”, entre otras) se caracteriza por su logrado refinamiento visual y depurada ambientación. Sagi traslada la acción desde el original siglo XIII a un “sugerido” siglo XIX, en el que, por sobre los referentes históricos, priman los elementos netamente teatrales que hacen resaltar el concepto de belleza con que se trabaja el montaje.

Un espejo superior agranda y multiplica lo que ocurre en escena, mismo efecto que se utiliza en los laterales, para ampliar y otorgar sensación de espacio y profundidad a la acción. Mención especial merece la iluminación, de muy cuidado diseño y que realmente “viste” cada momento, otorgando una muy buena perspectiva de los fondos, que de acuerdo a cada acto, dan el marco físico a la acción.

Dentro del elenco resulta sobresaliente la labor de la soprano búlgara Sonia Yoncheva como Imogene, la protagonista femenina. Su rico material vocal, de enorme solidez en graves y zona media, otorga al rol un dramatismo que lo enriquece en lo teatral, y le da un relieve no muy frecuente. Digamos que la virtud de Yoncheva, en este caso, es elevar el papel a una dimensión trágica, llevándolo, en lo actoral y vocal, más allá de una simple seguidilla de coloratura, trinos y gorjeos.

El tenor mexicano Javier Camarena da cuenta que este repertorio belcantista se ajusta a la perfección a su voz y técnica. Su Pirata resulta contenidamente dramático, por momentos elegante, siempre noble, aguerrido sin perder sutileza, y sobre todo de una heroicidad muy humana, alejada del cliché. En lo netamente vocal el mexicano cumple con cada requerimiento, impulsado por su timbre brillante, su facilidad para llegar y sostener los agudos y una notable técnica de respiración, que le permite sacar adelante arias de largo aliento, aparte de su conocida facilidad para la coloratura, redondean un gran trabajo.

El barítono rumano George Petean encarna con propiedad a Ernesto. El antihéroe esposo de Imogene sin duda saca adelante el rol, teniendo en cuenta que es un papel que no permite gran lucimiento ya que resulta bastante discreto en su conformación. Completan el elenco, con solvencia, Marin Yonchev como Itulbo; Felipe Bou como Goffredo y María Miró como Adele.

Esta producción es una buena partida de esta temporada lírica virtual, que permite dar a conocer a todo el público una ópera muy poco representada, y lo hace a través de una versión que cautiva por su belleza y calidad.

“Il Pirata”, de Vincenzo Bellini. Coproducción del Teatro Real de Madrid y Alla Scala de Milán. En la plataforma digital “Delivery”, del Municipal de Santiago. Con modalidad aporte voluntario.

Dirección orquestal: Maurizio Benini. Dirección escénica: Emilio Sagi. Escenografía: Daniel Bianco. Iluminación: Albert Faura. Vestuario: Pepa Ojanguren.

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