Teatro La Memoria podrá continuar funcionando

Durante las últimas horas, el Teatro La Memoria, que dirige Alfredo Castro, anunció con alivio que podrá mantener sus puertas abiertas gracias a la obtención de un fondo del Ministerio de las Culturas. Aunque esta es una buena noticia, sigue siendo lamentable como, en medio del abandono durante la pandemia, diversos espacios culturales chilenos han tenido que dejar de funcionar durante este largo año de pandemia.

En su página de Facebook, Alfredo Castro publicó el comunicado emitido por el Teatro de la Memoria, que señala que «el Ministerio de las Culturas finalmente escuchó el clamor de los espacios culturales, de las Compañías, Colectivos, creadores y creadoras, e hizo correr las listas de espera de Fondart. En La Memoria teníamos recursos para poder pagar solo bienes esenciales por un mes más y cerrar nuestro teatro, tuvimos que despedir a seis queridos y queridas colaboradoras y parar todas nuestras actividades. Hoy podemos retomar nuestra misión fundacional de Formación, Creación e Investigación».

El texto agrega que «queremos compartir la alegría de poder continuar con nuestro proyecto de 30 años, para descentralizar acceso a la cultura, democratizar y promover la creación mediante nuestra asociatividad con Compañías y Colectivos de Regiones, continuar con nuestro programa de Residencias en Solidaridad con Compañías que no cuentan con un espacio, potenciar nuestros Seminarios de Formación y las becas que otorgamos para creadores/as más vulnerables y sobretodo poder acoger nuevamente a nuestro público y a nuestros y nuestras amigas y amigos trabajadores/as y colaboradores/as.Nuestro gremio ha sido fuertemente golpeado por esta crisis sanitaria y social. Fondart se ha convertido en un sistema de asignaciones de fondos completamente azaroso, complejo, ineficiente y perverso, por la burocracia y exigencias que exceden las capacidades, objetivos e intereses de cualquier Espacio Cultural, Compañía, Colectivo o creadores/as Teatrales.Fondart DEBE ser reestructurado, refundado por completo. Se sustenta en la competencia perversa entre pares y fomenta la inequidad en nuestro gremio. Exigimos una Subvención Permanente de espacios, creadores y creadoras, Compañías y Colectivos y por sobre todo aumentar drástica y considerablemente el monto y recursos asignados a cultura.»

Sin duda, las palabras emanadas desde el teatro de Alfredo Castro resuenan en la mayor parte de los trabajadores de la cultura y las artes de nuestro país, y es lógico que así sea, ya que este ha sido uno de los sectores más abandonados en medio de la pandemia; un panorama aciago en medio del cual la ministra Consuelo Valdés hizo declaraciones nefastas, que llevaron a que en redes sociales se difundiera el hashtag #NoTenemosMinistra.

Como medio de comunicación de difusión cultural, nos alegra saber que espacios como este puedan seguir perdurando en el tiempo. Su director, Alfredo Castro, ha demostrado a lo largo de los años el temple para hacer sobrevivir el Teatro La Memoria. Evidentemente, este aporte estatal ayuda pero no es suficiente.

Los espacios que se dedican a la Cultura y las Artes en Chile deben funcionar con menos incertidumbre y con mayor resguardo frente a contingencias como la que atravesamos en la actualidad, y por tanto resulta urgente que el Estado, y los futuros gobiernos, asuman que el funcionamiento correcto, constante y digno de cada uno de estos recintos es esencial en nuestra sociedad, ya que brindan una mejor calidad de vida para las personas y enriquecen nuestro imaginario social y nuestra sensibilidad colectiva.

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