Por José Luis Arredondo.

Ya no cabe duda alguna que las Redes Sociales (RRSS) son hoy en día el medio de comunicación masivo por excelencia; personas, empresas, conglomerados periodísticos, canales de TV. y hasta gobiernos se crean cuentas de Tuiter y Facebook para comunicarse de forma rápida con la sociedad. Las redes son en definitiva la forma que nos dimos en el presente para estar conectados e intercambiar contenidos de todo tipo y naturaleza.

Dicho de esta manera suena como el paraíso de las comunicaciones, pero no todo lo que brilla es oro, y así como podemos encontrar contenidos de gran calidad y confiabilidad en las redes, también debemos lidiar con las Fake News (Noticias Falsas), y un sinfín de información tendenciosa que busca distraer, difamar, engañar y/o sembrar confusión entre la comunidad, con los más espúreos fines, siempre en busca de instalar una falsedad como si fuera un hecho fidedigno.

En esta verdadera selva de contenidos de la más diversa índole asoma su cabeza un personaje, El Bot, que en la acepción de esta obra es alguien que se dedica a crear y difundir contenidos falsos en RRSS, con el fin de manipular la opinión pública a favor o en contra de algo.

“El Bot”, escrita, dirigida y actuada por Héctor Morales, es un frenético y delirante viaje al interior del manejo de la información tendenciosa en las redes. Estructurada como una entrevista a la distancia, entre un periodista estrella de TV y un personaje que se dedica a difundir contenidos falsos, principalmente en Twitter, es una aguda y mordaz crítica, no exenta de mucho humor negro, a la manipulación de la información que digerimos durante buena parte del tiempo en que estamos conectados.

En la entrevista, El Bot es un descolgado del sistema que lo pone en evidencia desde dentro. Enfrentado a su divo entrevistador, enumera paso a paso la estructura y modus operandi de las “cuentas falsas” que instalan desde las redes, contenidos destinados a manipular la opinión pública, generalmente confrontando una verdad con una mentira disfrazada o un rumor.

Esto se hace evidente, por ejemplo, cuando un político se apoya en una o más cuentas de este tipo para dar sensación de gran apoyo popular a una idea o propuesta, que en realidad no tiene ningún sustento. También encontramos a diario tuits que difaman, atacan y denostan a algún personaje público, con el fin de destruir su imagen, prestigio, popularidad o figuración mediática.

En esta sociedad hiperconectada y globalizada, es cosa de echar a correr un rumor o calumnia para que no pocos lo den por hecho verídico. Corren los tiempos de la posverdad y hasta la más intachable persona ve como con total impunidad se le puede instalar un tejado de vidrio sobre su cabeza.

En un doble desafío, al encarnar tanto al entrevistador como al entrevistado, Héctor Morales realiza una notable labor actoral, un depurado trabajo de histrionismo sin pausa, vertiginoso, frenético y muy bien diferenciado en cuanto a carácter. Es una entrega que sin duda retiene ecos de su excelente desempeño en la obra “Muerte accidental de un anarquista”, de Darío Fo, la pasada temporada en el Teatro UC.

Por otro lado, está muy bien utilizado el dispositivo Zoom y la posibilidad de jugar con la alternancia de la imagen para provocar la sensación de que hay dos personas hablando telematicamente, y fijando, de cuando en vez a pantalla completa, la reacción de uno u otro.

Este aspecto está bien resuelto, lo que denota un diseño y guión muy cuidadosos en los detalles tanto técnicos como artísticos.

En este tiempo de pandemia y confinamiento, los teatristas se han abocado a explorar con ahínco las posibilidades expresivas de Zoom. A medida que pasan los meses, esta exploración ha logrado muy buenos resultados y “El Bot” está sin duda entre los mejores logros en este aspecto.

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