Por José Luis Arredondo.

El Padre (Francisco Melo) y La Madre (Paly García), cargan sobre sus vidas una tragedia, un suceso fatal que los quebró, devastó, separó y convirtió en los seres que son hoy en día. Ella es una mujer que busca con patética desesperación una nueva pareja, sumida con frecuencia en fármacos y alcohol; Él, un hombre solitario, desesperado y bastante ansioso, que elude todo contacto con la hija de ambos. Una hija que no vemos, pero que es un personaje omnipresente en el drama que viven sus fracturados progenitores.

“La familia”, obra escrita por Marco Antonio de la Parra, dirigida por Luis Ureta, y estrenada en la plataforma digital del Teatro Finis Terrae, es un buceo por dos vidas destruidas. Ante la cámara y mediante el soporte que presta la aplicación Zoom, asistimos a un viaje autodestructivo por el infierno de ambos, del que su hija es mudo testigo. Tanto él como ella prácticamente vomitan ante nosotros su angustia y desesperación, ocasionadas por una trágica pérdida que los hundió en un irremediable sentimiento de culpa, y los hace vivir en un círculo delirante del que parecen no tener escapatoria.

A nivel dramatúrgico, «La familia» es una valiosa aproximación a las actuales posibilidades que entrega Zoom al fenómeno teatral. En este caso, nos permite sentir de cerca el drama de los personajes y apreciar dos muy buenas actuaciones; tanto García como Melo resultan muy convincentes y logran transmitir la fuerte emoción que palpita en cada instante.

Hay también un logrado trabajo audiovisual, a cargo de Cristián Reyes, que mediante imágenes de apoyo da contexto al drama de esta ex pareja.

La dirección de Luis Ureta acierta en crear la permanente atmósfera de angustia y distorsión reinante. Mantiene un ritmo sostenido y permite que concentremos nuestra atención en las actuaciones, que son el eje sobre el cual gira el peso de la obra.

Mucho se habla durante este tiempo de pandemia y confinamiento, con las salas y teatros cerrados, de las posibilidades y niveles expresivos que se pueden lograr en soportes telemáticos. “La familia” es un buen ejemplo de estas posibilidades, una obra que logra abrirse camino en el uso de la tecnología como vehículo teatral. Y que si bien no reemplaza la experiencia de una función en vivo, sí permite que vivamos y sintamos de cerca las emociones, sensaciones, y también reflexiones que busca gatillar la obra. Se trata de una “puesta en pantalla” con muchos de los méritos propios de una “puesta en escena”.

Funciones de jueves a sábado. Entradas a $4.000 en http://www.ticketplus.cl

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